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El alma, desde el momento
de su creación, debe seguir un camino de
aprendizaje y perfeccionamiento a través
de un desarrollo evolutivo o espiritual
que se va completando en cada vida y es
este proceso el que realmente nos va
enriqueciendo y haciéndonos más grandes
como seres auténticos. Cada retorno en
una nueva vida, nos invita a una nueva
oportunidad que la Ley nos concede para
que ajustemos nuestras cuentas con la
justicia kármica, que opera en la esfera
restrictiva de cada conciencia
individual.
El concepto de Karma
refiere a una Ley cósmica que podemos
simplificar llamándola de causa y
efecto, y presupone la existencia para
todos nosotros de vidas anteriores, y de
saldos positivos y negativos que traemos
a la vida actual, los cuales condicionan
en gran medida cuándo y dónde nacemos,
de qué padres, con qué hermanos, y qué
experiencias estamos destinados a vivir.
El libre albedrío opera
en la medida en que nos hacemos
conscientes de las opciones de que
disponemos, y del uso que hacemos de
nuestro derecho a elegir. La Astrología
Kármica conecta a cada alma, con toda la
información de su desarrollo evolutivo,
a través de sus diferentes vidas o
encarnaciones. Esto permite conocer
tanto la parte positiva como negativa
del aprendizaje de esa alma, la misión
que ha de realizar en esta vida y el
motivo de por qué le suceden las cosas
en la vida actual.
La Astrología de la
Personalidad, nos aporta datos sobre
aspectos psicológicos, emocionales y
físicos, de la persona en cuestión, pero
la Astrología Kármica, nos acerca a la
información que trae el alma en el
preciso instante en que ésta se fusiona
con el cuerpo en el momento del
nacimiento.
Al observar una Carta
Natal desde el punto de vista kármico
podemos descubrir una dimensión mas
profunda que se conecta con nuestro
pasado remoto. Los puntos planetarios,
su posición en la Carta y la manera en
que se vinculan unos con otros dejan
evidenciar las pautas kármicas que se
han venido repitiendo, vida tras vida, y
que esperan que tomemos acción para
superarlas.
Conocer esas pautas es
sumamente útil, ya que permite asumir
con conciencia cada uno de los
aprendizajes, aprovechando cada
situación de la vida para avanzar. Si el
acontecimiento de un evento doloroso nos
despierta a ver el propósito o la
lección que representa, podemos
conscientemente aceptarlo y resolverlo.
Conociendo cual es el comportamiento a
transformar y asumiendo cambiar y
mejorar en ese aspecto, es probable que
la situación de dificultad que lo
refleja nunca aparezca. Y así podremos
aprender sin sobresaltos, con aceptación
y serenidad.
Venimos a esta
encarnación con el propósito de aprender
las lecciones que nos permitan avanzar
en nuestro camino espiritual y
contribuir al avance de la Humanidad
como un todo y una herramienta para este
logro la tenemos en la Astrología
Kármica.
EXPERIENCIAS MAS IMPORTANTES EN LA VIDA
PASADA
En la astrología tradicional la casa XII
representa el subconsciente, los
comportamientos que no analizamos
conscientemente, el balance
consciente-subconsciente, el mayor o
menor equilibrio de nuestro mundo
interior, la fe en lo trascendente y la
sensibilidad psíquica, entre otras
cosas. Se considera que portamos una
memoria kármica en nuestro subconsciente
que influye en el momento presente.
Obviamente, para cambiar algo es
necesario conocerlo primero.
Cuando diluimos las barreras creadas por
miedos y sentimientos de culpa
subconscientes, descubrimos que la vía o
el paso para la transformación personal
está más allá de esas viejas
limitaciones. Si poseemos uno o varios
planetas en la casa XII, esto nos
indicará pautas, patrones energéticos
que nos influyen desde el pasado remoto.
Cuanto mayor sea el número de planetas,
la casa XII y todo lo que representa
tendrá mayor importancia en nuestra vida
y será necesario reflexionar acerca de
sus significados.
La fuente de las restricciones y
limitaciones se puede estudiar a través
de la posición astrológica de Saturno,
que representa -según la escuela inglesa
(Stephen Arroyo, Liz Greene, Howard
Sasportas, etc.)- el karma maduro.
La situación de este planeta en una
carta natal indica las áreas donde vamos
a experimentar grandes lecciones, las
que necesitarán contar con nuestra
paciencia y prudencia para ser
asimiladas y superadas.
Aunque muchas veces Saturno impone un
ritmo lento y exige esfuerzo, con el
paso de un poco de tiempo nos vamos
dando cuenta de que este planeta también
genera en nosotros la madurez y la
capacidad real para "aterrizar" en la
vida.
Saturno es un gran maestro y solo pone a
nuestros pies las lecciones que nosotros
mismos hemos escogido aprender en esta
experiencia de vida. No hay nada fuera
de nosotros que no esté en nuestro
interior, nada nos llega sino generado
por nosotros mismos… Saturno es solo un
medio, un canal mediante el cual nos
re-encontramos con nuestras viejas
elecciones.
Cuando una lección de una vida pasada no
fue bien aprendida o asimilada, la
persona puede experimentar inexplicables
actitudes rígidas y de auto-restricción
en relación al tema de que se trate.
El punto llamado Nodo Norte de la Luna
-o Cabeza del Dragón- constituye el
punto de corte (en sentido ascendente)
de la órbita de la Luna con la del Sol.
Desde el punto de vista de la Astrología
Kármica -siguiendo la escuela india-,
este nodo simboliza el portal entre
nuestra vida presente y la futura. El
punto opuesto a éste -el Nodo Lunar Sur
o la Cola del Dragón-es el portal entre
nuestras vidas pasadas y la presente.
Estos dos sensitivos puntos nos muestran
cuales son las metas que tenemos en esta
experiencia de vida, así como los
hábitos originados en vidas previas que
nos están deteniendo para alcanzar esos
objetivos. La finalidad es la
integración de ambos puntos, utilizar
las experiencias y aprendizajes de otras
vidas para impulsarnos a explorar lo
nuevo, las nuevas lecciones.
Hay planetas que durante un cierto lapso
de tiempo se ven desde la Tierra yendo
aparentemente hacia atrás. La astrología
los denomina retrógrados. Es un
movimiento aparente, ya que todos siguen
su órbita original. Pero si en el
momento de nacer había planetas
retrogradando, estos nos muestran
energías que no se expresan
abiertamente, que influyen más hacia
dentro que hacia fuera.
Desde la perspectiva de la Astrología
Kármica, el planeta retrógrado
representa experiencias que quedaron
truncadas en su correcta asimilación
debido a que la línea de actuación o de
pensamiento no era la correcta, con lo
cual ahora es necesario retomar la
lección y completar su aprendizaje.
Existen dos deseos arquetípicos que
coexisten junto con el Alma; uno es el
de volver a su fuente e identificarse
con su creador, el otro deseo es
separatista, orientado hacia el ego.
Las bases del Karma y la evolución son
la coexistencia e interacción de estos
dos deseos que se contraponen,
originando de este modo una infinidad de
posibilidades que el individuo puede
experimentar.
La Astrología Kármica aporta al respecto
una visión profunda que nos ayuda a
trascender a otras dimensiones del ser,
a través de nuestro mapa natal.
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RUEDA DE
RENACIMIENTOS |
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INVOLUCIÓN
Y EVOLUCIÓN DEL HOMBRE
La
Astrología Esotérica considera
que el hombre está destinado por
su dharma y por su karma a
desempeñar un rol determinado en
esta vida, como consecuencia de
sus acciones en anteriores
encarnaciones.
Ello se refleja en los distintos
elementos de que consta la carta
natal.
La rueda de Renacimientos no es
más que el símbolo del Sendero
que debe recorrer el hombre,
encarnando sucesivamente en los
distintos signos zodiacales
hasta llegar a la meta. Al
principio, el recorrido se hace
en el sentido de las manecillas
del reloj y más tarde, cuando el
hombre se reorienta y permite
que el Alma dirija a la
Personalidad, se hace en sentido
contrario a las mismas.
Para el hombre primitivo o
salvaje que está empezando su
ciclo de reencarnaciones, la
dirección de la Rueda alrededor
del zodíaco es de Piscis a
Aries, vía Acuario. Durante esta
primera fase lo que mueve el ser
humano es:
El deseo de
seguridad (Signos de Tierra)
El deseo de nuevas experiencias
(Signos de Aire)
El deseo de respuestas (Signos
de Agua)
El deseo de reconocimientos
(Signos de Fuego)
A medida que el
hombre involuciona en la Cruz
Común, va integrando su
Personalidad. Durante esta
segunda fase el ser humano sigue
reencarnando en la misma
dirección, es decir, de Piscis a
Aries, vía Acuario.
La diferencia del hombre común
respecto al hombre primitivo
consiste en que éste sólo se
siente impulsado por el deseo,
mientras que aquél está
despertando mentalmente y aspira
a integrar su Personalidad.
Cuando esto sucede, su meta en
relación a los cuatro elementos
es la siguiente:
Expresión
material a través del arte,
finanzas, profesión (Signos de
Tierra)
Expresión mental a través de la
comunicación (Signos de Aire)
Expresión emocional a través de
ideales (Signos de Agua)
Expresión del Yo a través de
ideas (Signos de Fuego)
Cuando el hombre
consigue integrar su
Personalidad termina su paso por
la Cruz Mutable y asciende a la
Cruz Fija, reorientándola hacia
su Alma.
Este cambio de dirección en sus
objetivos se refleja en su
tránsito por los distintos
signos zodiacales en sentido
contrario a las agujas del
reloj, es decir, de Aries a
Piscis, vía Tauro. Durante esta
tercera fase su finalidad en
relación a los cuatro elementos
es la aspiración espiritual, la
expresión del Alma:
Aspiración a la
transformación de la materia
(Signos de Tierra)
Aspiración a la comprensión
abstracta (Signos de Aire)
Aspiración al Amor Impersonal
(Signos de Agua)
Aspiración a la Voluntad
espiritual (Signos de Fuego)
A medida que el
hombre consigue integrar y
expresar las distintas
cualidades de su Alma, recorre
sucesivamente los Senderos de
Probación y del Discipulado.
Cuando consigue integrar su Alma
y su Personalidad, de forma que
ésta responda de forma
automática a los dictados de
aquélla, el hombre está
capacitado para ascender a la
Cruz Cardinal y recibir la
iniciación en Capricornio, así
como para prestar luego un
servicio a la humanidad en
Acuario y convertirse en un
salvador del mundo en Piscis,
finalizando de esta manera su
trabajo en la tierra.
Durante el largo recorrido a
través de los doce signos del
zodíaco en las dos direcciones
señaladas, el hombre experimenta
sucesivamente en todos los
signos, empezando siempre los
distintos ciclos en Aries y
terminándolos en Piscis.
Intermitentemente, el hombre
puede renacer en Aries cuando
necesite cobrar nuevo impulso o
cuando se sienta agotado.
Piscis, el primer signo de la
rueda común y el último de la
Rueda revertida, representa el
signo en el que el hombre resume
y expresa el ciclo entero.
El Hombre es la transición entre
el reino animal y el reino
dévico."Somos dioses en
potencia" dijo Pitágoras.
Aquellos que se encuentren más
cerca del reino dévico que del
reino animal, responden a otros
regentes planetarios de los
signos, los regentes esotéricos.
Los métodos para interpretar el
funcionamiento y los efectos de
estos regentes constituyen la
mayor parte de la Ciencia
Astrológica esotérica.
PALABRAS CLAVE
DEL ALMA
según su evolución y su signo
zodiacal
ARIES
INVOLUCIÓN: Las
palabras impartidas en este
signo representan el mandato del
Alma que inicia un nuevo ciclo,
el humano: Y el Verbo dijo:
"Busquen nuevamente la forma."
EVOLUCIÓN: En la Rueda revertida
las palabras del Alma son:
"Surjo y desde el plano de la
mente rijo".
TAURO
INVOLUCIÓN: La
palabra de la forma consiste en
tomar, aferrarse e ir
valientemente tras lo deseado: Y
el Verbo dijo: "Que luche sin
desmayo por lo deseado".
EVOLUCIÓN: El Verbo del Alma es:
"Veo, y cuando el ojo está
abierto, todo es Luz".
GÉMINIS
INVOLUCIÓN:
"Que la inestabilidad haga su
trabajo".
EVOLUCIÓN: La Palabra es
enunciada por el Alma:
"Reconozco mi otro yo, en la
decadencia de ese otro yo,
resplandezco y crezco".
CÁNCER
INVOLUCIÓN: En la
Cruz Común: "Que el
aislamiento sea la ley y, sin
embargo, la multitud exista."
EVOLUCIÓN: "Construyo un
hogar iluminado y en él moro",
son las palabras emitidas por el
Alma en la Cruz Fija. Cuando
ello ocurre, la atracción
magnética del Alma, cuya
naturaleza es luz y amor,
salvará a muchos.
LEO
INVOLUCIÓN: En la
Cruz Común, la palabra del
individuo autoconciente y
egoísta de Leo es: "Yo rijo
porque yo soy".
EVOLUCIÓN: En la Cruz Fija, el
sujeto de Leo llega al verdadero
autoconocimiento de sí mismo:
"Yo soy Ese".
VIRGO
INVOLUCIÓN: En la
Cruz Común se enuncia en Virgo
el siguiente precepto: Y el
Verbo dijo: "Que reine la
Materia".
EVOLUCIÓN: En la Rueda del
Discipulado la Virgen dice:
"Yo soy la madre y el niño: Yo,
Dios, soy la materia".
LIBRA
INVOLUCIÓN: En la
Rueda Común las palabras
impartidas en este signo son
claras: Y el Verbo dijo: "Sea
hecha la elección".
EVOLUCIÓN: Las palabras del Alma
en la Cruz Fija indican la
decisión de Libra: "Elijo el
camino que transcurre entre las
dos grandes líneas de la fuerza".
ESCORPIO
INVOLUCIÓN: En la
Cruz Mutable las palabras
impartidas son: Y el Verbo dijo:
"Que florezca la ilusión y
que rija el engaño".
EVOLUCIÓN: Las palabras
impartidas en esta fase son muy
claras: "Soy un guerrero y
salgo triunfante de la batalla".
SAGITARIO
INVOLUCIÓN: El
precepto enunciado al hombre que
se halla retrogradando el
zodíaco es: Y el Verbo dijo:
"Que se busquen el alimento".
El alimento en esta etapa es la
satisfacción del deseo personal,
egoísta, y para lograrlo el ser
humano se ve obligado a
enfocarse mentalmente.
EVOLUCIÓN: Desde el punto de
vista del Alma: "Veo la meta.
Alcanzo esta meta, y luego veo
otra".
CAPRICORNIO
INVOLUCIÓN: En la
Cruz común las palabras
impartidas son: Y el Verbo dijo:
"Que rija la ambición y sea
abierta la puerta de par en par".
EVOLUCIÓN: Las palabras que
pronuncia el iniciado en el
monte de la transfiguración son:
"Estoy inundado de Luz, no
obstante doy la espalda a esta
Luz", significando que para
él no existe otra meta que la de
prestar servicio, convirtiéndose
en un servidor del mundo en
Acuario y más tarde en un
Salvador del mundo en Piscis.
ACUARIO
INVOLUCIÓN: En la
Rueda Común, el mandato
impartido es: Y el Verbo dijo:
"Que rija el conocimiento de
la forma".
EVOLUCIÓN: Las palabras emitidas
por el Alma son claras: "Soy
el agua de Vida, vertida para
los hombres sedientos".
PISCIS
INVOLUCIÓN: El
mandato para las personas que
inician el largo camino del
Sendero humano es: Y el Verbo
dijo: "Entra en la Materia",
indicando que el Alma en las
primeras etapas queda inhibida y
debe permanecer cautiva en la
forma.
EVOLUCIÓN: Las palabras
impartidas por el Alma son:
"Abandono el hogar del Padre y
al regresar, salvo".
De apuntes varios
de cursos recibidos y también
del libro
"Astrología
Esotérica y Psicología
Evolutiva" de Josep Fàbregas |
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